sábado, 24 de noviembre de 2018

Algo sobre los Selk´nam de la Tierra del Fuego ..

En la imagen de 1929, de Väinö Auer, vemos al selk'nam Freily vestido con ropas occidentales tallando un arco, símbolo de la mezcla de cultura de los sobrevivientes.
Desde finales del siglo XIX los Selk'nam de Tierra del Fuego fueron víctimas de un terrible genocidio, que supuso la eliminación sistemática de la mayoría de su pueblo mediante los asesinatos, las cacerías y la deportación. Convertidos en un obstáculo para el desarrollo ganadero, los terratenientes acabaron con su modo de vida tradicional y milenario. De las más de tres mil personas que componían su población, apenas sobrevivieron un centenar. Pero hubo supervivientes, que se emplearon como servidumbre doméstica en Punta Arenas o asimilados al trabajo en las estancias como campañistas o alambradores. Así, los Selk'nam actuales mantienen viva la memoria de su pueblo y responden con contundencia a los que les declaran extintos: "Por supuesto que existimos, más allá de la idea vigente de extinción, tendremos nuestras particularidades, sobretodo si nos referimos a la idea de pueblo originario, ya que nuestra cultura no se ha transmitido libremente, hemos sufrido un proceso, que entre otros elementos buscaba la eliminación de nuestra identidad, este proceso obligó a nuestros antepasados a la búsqueda de refugio... a mezclarse con esta nueva civilización que muy poco tenía de civilizada. Hoy nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos están presentes en nuestra sangre, empujándonos a exigir una reparación histórica totalmente necesaria, para reivindicar finalmente a los antiguos que han dejado una huella muy profunda en nosotros. Claro que hay descendientes".

martes, 1 de mayo de 2018

EXPLOTACIÓN LABORAL EN EL AMBIENTE MUSICAL | Invertir, Ensayar y Tocar Para Que Otr@s Ganen.

Hoy celebramos otro 1° de MAYO más, pero vemos como l@s trabajador@s seguimos sufriendo atropellos de distintos estilos.
En esta oportunidad me voy a referir al mundillo artístico - musical.
Cuando empecé a estudiar, siempre fue con un sentido recreativo y expresivo. Nunca lo vi como una carrera laboral.
No sé si se debió a la imagen social que la sociedad tiene de ésta, o por la falta de ejemplos en mi entorno.
Los únicos recuerdos que tengo de gente que vivía de ésta carrera, fueron l@s maestr@s y profesor@s que tuve en la primaria, secundaria y en el instituto de formación docente.
A pesar de convivir con la música en todo momento y en todo ámbito, ésta no era reconocida como un camino laboral viable. La hora de música en la escuela siempre fue como la hora libre de la estresante semana escolar.
Ya de adolescente aprendí a tocar la guitarra y participe de bandas, pero con un fin expresivo y de comunicación social. La poca plata que ganábamos no alcanzaba ni a cubrir los gastos, pero siempre observé que much@s vivían de lo nuestro.
En mi caso, lo económicamente redituable llegó con la crisis. A Fines del siglo XX, y comienzos del XXI. Por falta de trabajo convencional empece a dar clases particulares y más tarde logré unas horas cátedra en la dirección de cultura municipal (como profesor de guitarra en un taller barrial).
Hoy, 10 años después, mi visión cambió. Vivo de esto, pero sigo observando con furiosos ojos como se lucra con las bandas y se sigue explotando al músico como algo normal.
Un caso que me llamó mucho la atención y quedo en la nada fue la muerte del guitarrista de la banda local "EL GOLPE SKA", que ocurrió durante la previa del show. Mientras los músicos se trasladaban al lugar en donde se desarrollaría el recital, unas horas antes, para armar y probar sonido; el músico sufrió un ACV y falleció. Por supuesto, nadie se hizo cargo.
Tod@s sabemos que la tensión y el estrés que adquirimos mientras realizamos estas actividades, deterioran nuestra salud.
Las posibilidades de tener un accidente vial mientras vamos y volvemos del espectáculo, quedar electrocutad@s durante, o ser victimas de violencia por parte de alguno de l@s asistentes es elevada. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la ganancia se la reparten siempre entre l@s mism@s.
Tan poco nos valoran, que muchas veces tenemos que agradecer la oportunidad de mostrarnos que nos brindan.
No tenemos derechos, ni recibo de sueldo, ni obra social, ni aguinaldo.
Es tiempo de hablar sobre estás cosas, ya que existe un mercado musical sin legislar; y sabemos que tenemos un potencial muy grande en la zona, teniendo en cuenta el creciente consumo de shows y espectáculos musicales de nuestra gente, y también el del turismo que nos visita.

sábado, 31 de marzo de 2018

"El día que murió Alfonsín, justo estaba en Buenos Aires", por Andrés Grammatico.

La República de Albariños le decimos, porque es un pedazo de La Matanza muy particular.
Crecimos entre medio de padres, ti@s y abuel@s inmigrantes, con sus dialectos y costumbres traídas de los barcos.
Me tomé el 378 hasta Liniers, y después el tren hasta Once.
Tenía que ir hasta la casa de las Madres, a comprar unas remeras (que acá en el sur no se consiguen).
Seguí a pié por Rivadavia hasta Congreso, pero cuando llegué no pude cruzar.
Una marea de gente inundaba la zona del congreso.
Claro, estaban esperando para entrar a saludar al Padre de la nueva Democracia.
Me asombré, ya que unos meses antes de su muerte tuvo que soportar injustos escraches, tras el fracaso del gobierno de la alianza (del cual él había sido parte).
Pero de repente la gente supo diferenciar a don Raúl del resto de l@s politic@s que nos llevaron a aquella situación.
La cosa fue que tuve que desviarme mas de 5 cuadras, para poder cruzar por donde disminuía la cantidad de gente.
No digo "RADICALES" ni "ALFONSINISTAS", porque éramos tod@s ciudadan@s comunes.
Siempre vi a Alfonsín como un abuelo de tod@s, incomprendido a veces.
Una "ENERGÍA" especial sentí mientras me perdía entre la gente.
Por un momento nos miramos a los ojos y en esa mezcla de tristeza, emoción y orgullo, me sentí (una vez más) ARGENTINO.

sábado, 17 de marzo de 2018

En el ADN del barrio: “La abuela Zarate” y los orígenes del Oeste.

Emma junto a su esposo en una de las tantas tardes sentados en la vereda del barrio Fontana

Cuando Madryn era apenas un pueblo concentrado en la costa, Emma Alcira Quiroga construyó su casa en la periferia. Aún no se llamaba Fontana, no tenía plaza y sólo había un puñado de familias dispersas.

La Abuela Zárate rodeada por una parte de la extensa familia que formó en Madryn
Propongase un viaje en el tiempo: cuando el Fontana no tenía nombre, a nadie se le ocurría llamarle barrio, sólo contaba con una calle ancha y de ripio que corría de este a oeste y sólo habían dos casas dispersas entre baldíos de jarillas. Esa calle ancha ya se llamaba España y una de esas casas era la de Emma Alcira Quiroga, o más conocida como “la abuela Zarate”, por el apellido de casada. En el año 72, cuando Emma y su esposo llegaron a la ciudad, Puerto Madryn apenas contaba con siete mil habitantes, de los cuales más del 80 por ciento habitaba en el casco urbano histórico del centro.
Fueron, junto a un puñado de familias la vanguardia en esta zona geográfica de la ciudad: “A la noche se veía una luminaria en mi casa y titilando a lo lejos se veía otra. Estaba casi todo deshabitado”, describe una de sus hijas.
En aquel momento, el Oeste –lejano y periférico- se fue conformando como un barrio de inmigrantes: cordobeses, porteños, rionegrinos, correntinos, de otros países, y, como en el caso de Emma y Fernando, de San Juan y Mendoza.
La apertura de Aluar se había transformado en un faro para los que de distintos puntos del país buscaban una oportunidad laboral y una ciudad para encarar su proyecto de vida. “Estaba todo por hacerse. Mi mamá peleó hasta que consiguió que trajeran el gas”, relata Beti, una de sus hijas. Emma trabajaba en casas de familia, pero después de su jornada organizaba junto a los vecinos reclamos para traer los servicios que hoy nos resultan simples y cotidianos: además del gas, pelearon por el agua y el transporte público.
“No teníamos agua, sino un aljibe que había hecho mi papá y a veces la municipalidad nos llenaba tambores con agua potable”, recuerda Carolina, otra de sus hijas. Además, habían instalado un gallinero y una huerta en la que cosechaban choclos y otras verduras. “Era como una chacra”, sostiene Lourdes.
Emma y Fernando tuvieron cinco hijos y hasta el momento 21 nietos, los cuales la mayoría vive en Puerto Madryn. Una de sus hijas en la casa natal que construyeron en el Oeste al poco tiempo de llegar de Cuyo (está hoy frente a la sede de la Junta vecinal). Sin duda, ayudaron a poblar la Patagonia.
Emma y Fernando construyeron la casa y en la vereda colocaron una pequeña mesa redonda de concreto. En ese lugar observaban cómo crecía el barrio y tenían una vista privilegiada de la ciudad y el golfo. “Nunca dijo nada, pero mi mamá se enojó mucho cuando construyeron la sede vecinal frente a la casa porque le habían tapado su paisaje favorito”, cuenta jocosamente su hija.
Entre las familias que recuerdan de esa misma época, sus hijas citan los apellidos Pavez, Matamala, Catrileu, Aguallo y Lázaro.
Fue mucho después cuando se lo bautizó Fontana. Una vez que se hizo la plaza frente a la casa, Fernando, el esposo de Emma, guardaba las herramientas de los placeros en su patio y todas las mañanas se encargaba de izar la bandera argentina para bajarla por la tarde.
Sobre el carácter de Emma, su hija Carolina destaca el espíritu luchador y organizativo. “Tenemos que pelear por esto y por aquello, decía a los vecinos, y luego se encontraba en la municipalidad sola”, recuerda. Cuando llegó a la Patagonia, Emma lloraba a escondidas anhelando volver a su San Juan natal; pero con el tiempo hizo de Madryn y el Oeste el lugar que ayudó a poblar. Los cinco hijos y 21 nietos son una prueba de eso.  

viernes, 7 de abril de 2017

Los primeros centros de estudiantes en Madryn, por Marcelo "CHUZA" Candia.

Yo fui centro de estudiantes (año 90), recuerdo que la primera sentada en apoyo de los docentes y del aumento de presupuesto educativo (creo que ese era el motivo) lo protagonizo quien era centro de estudiantes en ese momento, sino me equivoco Marcelo Constanza, luego fue también augusto, su hermano, en el año 90 competimos contra la otra lista que integraban Sastre y Wolanski, creo que Alexis, no me acuerdo del color, nosotros la integrabamos militantes de izquierda y radicales, de los 3 turnos de la escuela de comercio, como los hermanos Blanda, de la juventud radical, y de nuestra generacion o quizas unos años antes eran Federico Montenegro, Guille Espina, Carlitos Tapia, Pablo Ribadula, Gauna, Carlos Diaz en ese tiempo no recuerdo que militara, algunos de los logros que desarrollamos como centro de estudiantes fueron ineditos:
1) El correo interno, se ubicaron urnas en el lobby, y cada estudiante ponía lo que queria, como queja o como correo sentimental, y los representantes del centro lo distribuían a quien correspondia o a quien iva dirigido.
2) Se consiguió el lugar físico para el centro de estudiantes, que eran los viejos baños inahabilitados del 1er piso, es mas, algo muy importante para nuestra independencia (relativa, eramos menores) conseguimos que solo el centro de estudiantes tuviera la llave del ingreso.
3) Publicamos un periódico del centro, creo que se llamaba La Garza y que fue el primero de un centro de estudiantes, no recuerdo en este momento si era mensual o quincenal, y recuerdo que las tapas las realizaban los propios estudiantes por concurso.
4) Participabamos de un programa de radio, hablando de los temas del centro y de los estudiantes en general en radio libre. Otra de las actividades que desarrollamos fueron torneos deportivos. Recuerdo que las campañas, la lista opositora la desarrollo con banderas, para nosotros eran muy costosas, la estrategia fue recorrer cada aula en todos los turnos, le pedíamos permiso a los profesores media hora para explicar las propuestas y la necesidad de conformar el cuerpo de delegados y elegir sus delegados, ganamos si no me equivoco con un 60% de los votos contra el 40% .. Algunos de los ítems pendientes de nuestro trabajo fue la cuestión de fortalecimiennto ideologico y formación de cuadros, no nos dio el tiempo, 8 meses son pocos para una tarea de largo plazo. He dado algunas charlas sobre centros de estudiantes donde no solo explique mi experiencia sino lo que ha desarrollado institucionalmente en otros lugares, provincias y países, leyes relativas, etc ..

sábado, 22 de febrero de 2014

Cómo nacieron las flores (Leyenda tehuelche)


Según cuenta la leyenda, hace miles de años, las plantas aún no tenían flores. Fue entonces donde nace la historia de Kospi, una hermosa niña Tehuelche que logró el milagro...


Hace mucho, muchísimo tiempo, las plantas aún no tenían flores. En ese entonces vivía en el sur una bella niña tehuelche llamada Kospi, de suaves cabellos y dulces ojos negros. Una tarde de tormenta, cuando el fulgor del relámpago iluminaba todos los rincones de la tierra, Karut (el trueno), la contempló asomada a la entrada del Kau (toldo) de sus padres...

La vio tan hermosa, que a pesar de que él era rústico, hosco y bruto, se enamoró locamente de ella. Ante el temor de que la linda niña lo rechazara, la raptó y huyó lejos, retumbando sobre el cielo, hasta desaparecer de la vista de los aterrados padres de la chica. Al llegar a la alta y nevada cordillera, la escondió en el fondo de un glaciar.

Encerrada allí, fue tanto el dolor y la pena que sintió que de a poco fue enfriándose hasta que se convirtió en un témpano de hielo, fundiéndose con el resto del glaciar. Tiempo después, Karut quiso visitarla y al comprobar su desaparición, se enfureció terriblemente lanzando bramidos de desesperación.

Tanto ruido rodó hasta el océano y atrajo muchas nubes que empezaron a llover y llover sobre el glaciar hasta derretirlo completamente. Así, Kospi se transformó en agua y corrió de prisa montaña abajo en torrente impetuoso. Luego se deslizó por los verdes valles y empapó la tierra.

Al llegar la primavera, su corazón sintió ansias de ver la luz, de sentir la cálida caricia del viento y de extasiarse contemplando el cielo estrellado por las noches. Trepó despacio por la raíz y tallo de las plantas y asomó su preciosa cabecita en las puntas de las ramas, bajo la forma de coloridos pétalos... Habían nacido las flores.

Entonces todo fue más alegre y bello en el mundo. Por ese motivo es que los tehuelches llamaron Kospi a los pétalos de las flores.